¿Te atreves a jugar?

El constructivismo tiene su origen en teorías de autores como Jean Piaget, quien defendía que “el conocimiento se logra a través de la actuación sobre la realidad, experimentando con situaciones y objetos y, al mismo tiempo, transformándolos”. Esta corriente ha derivado en metodologías como el aprender haciendo, el AbP (aprendizaje basado en proyectos) o la gamificación. Además, el constructivismo contempla la actividad como el motor para el desarrollo humano, ya que potencia la creatividad del alumno al tener que enfrentarse a situaciones más elaboradas y prácticas de trabajo cooperativo.

Los roles del aprendizaje en el siglo XXI han cambiado:

El papel de los profesores ya no debe consistir en transmitir conocimientos a estudiantes. Ahora hablamos de tutores, mentores, coaches (acompañantes), dinamizadores y diseñadores de nuevos ecosistemas de aprendizaje. En cuanto a los estudiantes, en un entorno de aprendizaje mediado por el constructivismo, el alumno escoge el lugar en el que quiere aprender, y su espacio de aprendizaje no tiene tiempo fijo. En este nuevo espacio, las TIC’s se convierten en medios para acceder al conocimiento, a la información y a recursos antes inalcanzables. Así, el alumno aprende a aprender, a socializar, a crear, a jugar, a colaborar y a trabajar en actividades de la vida diaria, generando un placer por aprender que será para toda la vida.

Estos son los principios con los que trabajamos en Labhipermedia, especialmente a través de nuestra plataforma CloudLab, con la que proponemos un modelo interactivo de trabajo en el que los árbitros en formación basan su aprendizaje en una experiencia parecida a estar en el campo, lo que les permite aprender desde el análisis de casos prácticos.

CloudLab dinamiza el aprendizaje con herramientas como los tests, cuyo contenido pueden elegir los propios instructores y administradores de la plataforma. Con el uso de estas herramientas, los estudiantes (en el caso de nuestro proyecto, los árbitros) aplican el “aprender haciendo”, puesto que, aunque no estén en el terreno de juego, pueden trabajar con fragmentos de partidos o de entrenamientos que les permiten conocer la manera de actuar de otros compañeros, y aprender de ella para posteriormente aplicarla en su propia conducta. Esta herramienta les permite conocer un sinfín de situaciones o de diferentes profesionales para ampliar su visión acerca de un mismo problema que pueda surgir en un partido y así enriquecer el conocimiento de los árbitros en formación para poder formar su propia opinión que es, al fin y al cabo, la base del constructivismo educativo.

La herramienta CloudLab permite la creación de presentaciones que pueden ser utilizadas en actividades de discusión, ya que la forma natural de aprendizaje no tiene lugar de forma aislada, sino mediante grupos de personas que trabajan juntas para resolver el problema.

CloudLab ayuda a elaborar de forma conjunta un aprendizaje compartido por la comunidad de árbitros.